Con 26 años es su cuarta temporada como entrenadora de fútbol femenino y está a un paso de subir a Primera División. También entrenó a la Concòrdia y previamente había sido jugadora del Gironella, Castelldefels y Rubí.

Estás acabando la primera temporada en el club. ¿Cómo es el Femisport Palau?

Estamos muy contentos por las condiciones que nos pusieron y el proyecto totalmente nuevo que empezamos. El Palau quería hacer crecer el fútbol sala femenino y ser uno de los clubes más potentes de la comarca, y contaron con nosotros. Hemos formado un equipo muy competitivo, pero es un proyecto a largo plazo y tenemos que pensar en que las niñas de la base puedan continuar y que logren unos objetivos que las permita estar arriba del todo.

¿En que se tiene que cambiar la mentalidad del deporte femenino?

A nivel de clubes todavía nos falta apostar, poner buenos entrenadores, que a las jugadoras se les permita tener las mismas infraestructuras, los mismos horarios de entrenamiento y todas las posibilidades para competir al mismo nivel que los chicos. Es también muy importante que desde la Federación se apueste.

¿Qué objetivos os planteabais a principios de temporada?

Éramos un equipo nuevo y estábamos pensando en un proyecto de club, pero entre nosotras nos planteábamos estar lo más arriba posible sin tener claro si subiríamos o no. Lo único que sabíamos era que trabajaríamos y que haríamos todos los esfuerzos posibles hasta el final.

¿Qué encuentra la gente que os va a ver jugar?

Yo creo que se divierten mucho. El pabellón acostumbra a estar muy lleno, la gente de Palau está muy implicada, nos están empezando a seguir, se están enganchando y no deja de ser porque las jugadoras luchan hasta el final, son increíbles, se sacrifican, se implican dentro de [...]