UE Cornellà
Miriam Zamora

LA GRAN DIFERENCIA, DESDE QUE LLEGUÉ, ES LA PROFESIONALIZACIÓN DE ESTE DEPORTE


Seleccionadora catalana des del año 2014 y periodista del Diari Ara y de BeIN Sports, Natàlia Arroyo nos da su punto de vista sobre la situación actual y el crecimiento del fútbol femenino.

1- ¿Cómo llegas a entrenar a la selección catalana y qué cambios ves desde que llegaste?


En aquel momento, a pesar de que no éramos demasiadas entrenando y muchas de ellas también eran jugadoras, hubo un cambio de rumbo. La Federació Catalana buscaba a alguien que estuviera liberada de este vínculo, ya que hacía muchos años que se trabajaba con la misma estructura y el mismo entrenador, y se quiso cambiar. Desde hace unos 5 años, se han introducido las típicas figuras que coordinan los departamentos de un club de fútbol normal y corriente, y esto ha profesionalizado mucho el deporte. Tenemos un equipo de scouting, grabamos los partidos, tenemos entrenadora de porteras, nos ocupamos del calentamiento de las jugadoras, que los desplazamientos estén controlados… Ahora la seleccionadora no sólo selecciona jugadoras y las prepara para competir, sino que estamos muy vinculadas a otras funciones para que el fútbol femenino crezca. La gran diferencia, desde que llegué, es la profesionalización de este deporte.

2- Viendo como el fútbol femenino está creciendo, tanto a escala territorial como nacional, y teniendo en cuenta el buen momento de la selección española ¿qué importancia tienen las categorías inferiores?


El fútbol base es primordial en dos vertientes. La primera es estimular a la jugadora, ya que tiene que ver que puede crecer aquí, que hay un horizonte real y que no hace falta marcharse al extranjero. El fútbol territorial es el primer filtro, dejando a un lado la selección absoluta, para ir con España desde las categorías inferiores. Después está el trabajo en equipo que hacemos con la selección nacional, ya que es básico para mejorar. Tenemos un gran contacto con ellos y si buscan una posición concreta, una extremo por ejemplo, les informamos de lo que hay en Cataluña de una manera más específica. Somos un motor clarísimo (la selección catalana), por nivel y rendimiento. Nuestra manera de trabajar está gustando. La jugadora ha cogido unos hábitos de competición que cuando va a la selección española no nota la diferencia y se siente más cómoda. Ella es consciente que ir implica una responsabilidad, una concentración y una disciplina, y en eso aquí también las preparamos bien.

3- ¿Qué te parecen las categorías combinadas en el fútbol femenino (PreBenjamín-Benjamín-Alevín, Alevín-Infantil, Infantil-Cadete y Cadete-Juvenil)? ¿No es esto una traba a la hora de intentar hacer crecer el futbol femenino?


Nos gustaría que no fuera así, pero ahora mismo es inviable. Lo importante es que se creen jugadoras y equipos, la Federació lo está intentando todo y ha probado muchas fórmulas. No es tan sencillo como parece, porque no hay tantas jugadoras para las categorías que hay. Se tiene que ir probando para intentar que las chicas estén lo más cómodas posibles. Eso no lo consiguen ni los chicos, que tienen 15 veces más presupuesto, pero tenemos que ir filtrando para que todas las jugadoras crezcan en su contexto natural, el mejor entorno posible. La Federación está ayudando económicamente, pero si no hay jugadores de un año, no se pueden inventar. Madrid, por ejemplo, sólo tiene categorías sub-13 i sub-16 y la que no entra, juega con chicos. Es otra fórmula, pero nosotros tenemos la nuestra. Lo estamos haciendo de esta manera para ir creciendo.

4- Subamos la escala. ¿Qué proyección le ves al fútbol español? ¿Crees que es suficiente la apuesta de los clubes?


Parece que se ha estabilizado. Veníamos de una situación complicada, pero ahora podemos asegurar, como mínimo, que el año siguiente será igual que el anterior. Es una certeza que yo no tenía desde hace unos 10 o 15 años, antes pensábamos que al otro lado había un precipicio i no sabíamos hacia dónde íbamos. Ahora, la sensación es que sólo podemos avanzar. Ves que es muy difícil que se frene esto, porqué hay mucha gente detrás. Aunque la salud del fútbol femenino en España sea buena, hay trabajo por hacer. Aún no hemos tocado techo ni por casualidad. Por otro lado, yo creo que sí que se está apostando, que los clubs se lo están comenzando a creer de verdad. Están apostando e invirtiendo porque ven que ya no es dinero que se pierde, que no es un agujero negro –ésta era una de las excusas más recurrentes−. Hay patrocinadores, cobertura mediática y ahora la gente no sólo sabe que una jugadora ha marcado 5 goles y luego se olvida, sino que conoce quién, cómo y cuándo.[...]
Entrevista realizada por Alejandro Rodríguez Imágenes cedidas por la Federació Catalana de Futbol (FCF)