CE Sant Jordi
3a Edición

LA BASE QUE CARECÍA EN SANTA COLOMA

El coordinador, que apenas ha llegado esta temporada al club, se ha propuesto. “hacer dos equipos por categoría, pero a paso”. De cara a la próxima temporada quiere crear dos equipos más, pero quizás al montar tres de nuevos: “Empezamos con muy pocas niñas y ahora con las pequeñas ya entrenan dieciocho jugadoras”. De hecho, sería ideal que, “si el club tiene veinte equipos masculinos, tuviera veinte de femeninos el CF Singuerlin, es decir, que sean tan importantes ellas cómo ellos”.


LOS DOS PRIMEROS EQUIPOS

Los de ahora, los actuales, son los dos primeros equipos femeninos del CF Singuerlín: un Prebenjamí-Benjamín-Alevín y un Alevín-Infantil, los dos dirigidos por el mismo entrenador, Imanol López, que está estudiando el Ciclo Superior de deportes y aprovecha la experiencia al club colomenc como periodo de prácticas.
El primer equipo está formado por una mayoría de niñas que nunca habían jugado a fútbol antes. “había chicas a quienes les costaba correr, porque nunca habían hecho deporte, y ahora controlan con la pierna lejana, levantan la cabeza y hacen un pase hacia el otro lado. Antes era imposible”, comenta López, que asegura que pretende que las chicas puedan decir a final de temporada que ya saben jugar a fútbol y que se lo pasan bien haciéndolo.
En el segundo equipo encontramos una serie de chicas que ya hace años que juegan y que la temporada pasada lo hacían en las filas de un rival, el Sant Gabriel. Con este equipo, el míster ya puede “dar más caña y trabajar situaciones de juego más complejas en los entrenamientos”. Carrasco fue quién las fichó después de que le llegara a sus oídos que “estaban descontentas”. Organizó una reunión con el presidente y las futbolistas que jugaban al club de Sant Adrià y la respuesta fue unánime: “Apostaron por el Singuerlín”. “Creo que hasta el día de hoy ninguna de ellas se ha equivocado en su decisión”, añade Carrasco. Quienes sí admiten haberse arrepentido, explica el coordinador, son algunos padres que no han traído las hijas este año al Singuerlín, porque todo se tenía “de empezar de cero”. [...]